En todas tus clases te acompaña un entrenador de principio a fin: revisa cómo te mueves, ajusta las cargas y te explica el por qué de cada ejercicio.
Atleta Ironman. Arma las sesiones por zonas de potencia y elige las rutas ROUVY de cada semana, del llano al puerto de montaña.
Viene de la rehabilitación deportiva. Empieza por evaluar cómo te mueves y construye desde ahí; su clase es la puerta de entrada para quien nunca entrenó.
Doce años entrenando fuerza en Quito. Le interesa que la técnica aguante cuando la carga sube, y que cualquiera —a los 30 o a los 55— pueda levantar bien.
Bailarina y entrenadora. Sostiene la parte social del gimnasio: clases donde se entrena fuerte y además se sale de buen humor.